Las máquinas pesadas retumban desde primera hora en distintos puntos del ejido urbano de Villa Ángela. Aprovechando una ventana de tiempo estable y despejado, los equipos del municipio aceleran el ritmo en los operativos de desobstrucción y saneamiento de los principales canales zanjadores de la ciudad.
El despliegue, que comenzó días atrás, busca resolver un problema histórico frente a las lluvias intensas: la acumulación de maleza, sedimentos y residuos que terminan bloqueando el flujo natural del agua. En cada tramo intervenido, las palas mecánicas retiran toneladas de vegetación y barro acumulado, restituyendo el ancho original de los zanjones para garantizar un drenaje continuo y veloz.
Desde las áreas operativas locales destacan que las condiciones climáticas favorables han permitido trabajar a máxima capacidad y cubrir mayor kilometraje en menor tiempo. La meta trazada es clara: dejar toda la red secundaria y principal en óptimas condiciones operativas antes de la llegada de las próximas precipitaciones fuertes, mitigando así el riesgo de anegamientos en los barrios más vulnerables de la localidad.



